Uno de los platos más típicos de Lisboa, el Bacalhau à Brás, forma parte de nuestro baúl de recuerdos más íntimo; ¿quién no aprecia un buen Bacalhau à Brás, esponjoso y, al mismo tiempo, crujiente? ¡Nosotros no, desde luego!
El clásico «Fish and Chips» a la portuguesa forma parte de nuestros platos favoritos, con ese aroma del sofrito y el crujido de las patatas fritas que nos transportan inmediatamente a la cocina de mamá o la abuela.
En Lisboa, es bastante frecuente encontrarlo en los menús de las principales tabernas lisboetas e incluso en restaurantes gourmet, con interpretaciones más o menos apetitosas, según los orígenes de los chefs de estos renombrados locales.
Ya sea en tabernas o en locales más elegantes, lo cierto es que no es tan fácil encontrar un Bacalhau à Brás cocinado a la perfección; por eso, cuál no fue nuestra sorpresa cuando lo probamos, en su mejor versión, en un food truck ( una simple caravana) en una calle de Lisboa.
Wonder Braz, un caso de éxito sobre ruedas

Recientemente, tuvimos la suerte de encontrar el Wonder Braz estacionado en Quinta da Fonte, en Oeiras, un espacio que «alberga» varias empresas tecnológicas, el lugar ideal para que sus trabajadores prueben uno de los mejores bacalhaus à brás que hemos probado nunca.
Hasta finales de abril, aquí encontrarás a la simpática Mafalda Caldas, que trabajó en esta zona durante 20 años antes de tener la idea de cocinar bacalao a Brás en una furgoneta itinerante. Antes de eso, también puedes encontrarla en eventos como ferias y mercados, siendo el próximo el 21 y 22 de marzo en el Spring Market Stylista, en el espacio FIARTIL, en Estoril.
En mayo está previsto el regreso a Lisboa para participar en los distintos mercados que suelen celebrarse durante la temporada de verano. Así que no te preocupes si no puedes desplazarte hasta Oeiras; llegarán días mejores para probar una de estas cuatro versiones (que, en realidad, son cinco):
- Bacalhau à Brás (el tradicional), 10,20 €.
- Duckalicious (olvida el pollo, el À Brás de Pato es mucho más goloso), 10,80 €.
- Cangrejo a Brás (marisco, marisco; cangrejo con sabor a mar) 13,80 €.
- Mix & Mush (una opción vegetariana con setas que también puede ser vegana, sustituyendo los huevos por una deliciosa salsa cremosa) 9,20 €.
Mafalda Caldas, la mujer al frente de esta idea.

Mafalda Caldas pasó más de 20 años en el sector de la cosmética, cuando tuvo una revelación y, a los 40 años, decidió darle una oportunidad a su sueño: dar a probar su bacalao… a la brás. Es precisamente con este sentido del humor con el que la emprendedora lleva adelante su negocio , aún pequeño (sabemos que acepta franquiciados), al tiempo que intenta ser una fuente de inspiración para su hijo, mostrándole que es posible alcanzar cualquier objetivo, a cualquier edad, transformando las pasiones en carreras profesionales.
Una vez establecido el negocio, tuvo la oportunidad de participar en MasterChef Portugal, donde deslumbró al jurado, no solo con su plato estrella, sino también con una tartaleta que, no, ¡no está a la venta en esta roulotte!
100 % reales. 100 % portuguesas.
100 % artesanales. 100 % personalizables.

El título anterior forma parte de la imagen de marca de Wonder Braz, que tuvimos el privilegio de comprobar in situ durante nuestra experiencia.
La primera pregunta que Mafalda hace a sus clientes es bastante curiosa y de inspiración gastronómica:
Al igual que en un restaurante te preguntan cómo quieres la carne, la dueña del Wonder Braz necesita saber si te gusta el bacalao a Brás más o menos «mojado». ¡ Nosotros elegimos bien «mojado», por supuesto!
Del mismo modo, al ser totalmente personalizable (100 %), también decidimos qué ingredientes debía llevar nuestro plato: si queríamos cebolla; ajo (más o menos); cilantro o perejil (pregunta polémica, ya que este plato lleva, tradicionalmente, la segunda opción); y con o sin aceitunas (aquí en formato muy picado).
Para Mafalda Caldas, estas sencillas preguntas también sirven para «romper el hielo», fomentando los lazos y las conversaciones con sus clientes, lo que hace que este negocio sea aún más cercano.

Tardó unos tres minutos en estar listo nuestro «Braz»; primero probamos el tradicional, que estaba impecable, muy jugoso y apetitoso, justo a nuestro gusto; después, la versión de pato, que nunca habíamos probado y, por lo tanto, no teníamos referencias para comparar. El veredicto fue inmediato: el pato marinado con naranja marca la diferencia, ya que contrarresta de forma magistral la grasa de esta tierna carne. En comparación con el más habitual Brás de Frango, 10 a 0 para el Duckalicious.
Creemos que el secreto de Mafalda está en un poco de todo lo que hemos dicho hasta ahora: empatía con sus clientes y un producto delicioso y muy honesto, sin artificios.
En un momento en el que todos buscamos experiencias más auténticas y menos «plastificadas», el food truck de Mafalda es un buen ejemplo de buenas texturas y salsas a tu gusto, tal y como cuando la cocina era más sencilla y con pocas reglas.
Nuestra experiencia en esta roulotte es solo una muestra de la satisfacción que supone sostener ese envase calentito y sentir cómo el aroma «invade» nuestros sentidos antes del primer bocado. ¡Mafalda, enhorabuena y muchas gracias!
¿Dónde están Mafalda y su Wonder Braz? Toda la información sobre las próximas ubicaciones en su página de Instagram.