Parece increíble, pero la verdad es que ya nos imaginábamos este tipo de iniciativa en másmiradores de Lisboa, que, a partir de mayo, tendrán torniquetes y un límite de tiempo para disfrutar de la puesta de sol.
Ya sea en el mirador de Senhora do Monte, en el de São Pedro de Alcântara o en el de Santa Luzia, por mencionar solo algunos de los más conocidos, a partir del 1 de mayo (Día del Trabajador), el acceso a estos emblemáticos espacios donde disfrutar de la naturaleza tendrá normas más estrictas.
Objetivo: acabar con los «campamentos»

Si ya has estado en alguno de los muchos miradores de Lisboa, seguro que te has dado cuenta del enorme flujo de turistas que pasan por allí, quedándose en estos lugares demasiado tiempo e impidiendo que muchos otros visitantes puedan sacar la foto perfecta.
Cualquier lisboeta sabe que conseguir un sitio en la muralla del Castillo de San Jorge (que ya tiene este tipo de acceso regulado) al atardecer es una misión casi imposible; entre trípodes, guitarras y mantas de picnic, las vistas sobre las casas «alfacinha» y el río Tajo están cada vez más acaparadas por el turismo de masas que la ciudad viene recibiendo desde hace unos años —y se cree que este año será uno de los más concurridos.
Teniendo en cuenta este tipo de inconvenientes, y para que todos puedan disfrutarlos por turnos, se ha aprobado un proyecto piloto drástico, pero que puede dar algunos resultados: la instalación de controles de acceso a los nuevos miradores de la capital.
¿Cómo funcionará el sistema de «Rotatividade Panorâmica»?

La medida de restricción en los miradores de Lisboa (solo en los más concurridos, ya que estos son menos conocidos) arranca de forma experimental la próxima semana, mediante un sistema de gestión de multitudes similar al de los grandes museos europeos.
Los primeros en recibir los torniquetes de cristal inteligente serán los miradores de Graça, Senhora do Monte, Santa Catarina (Adamastor) y São Pedro de Alcântara.
Las nuevas normas que están generando polémica
Como era de esperar, tanto por parte de los turistas que ya conocen esta novedad como por parte de los lisboetas que viven cerca de estos lugares, esta medida ya está generando cierta controversia en las redes sociales.
Entre las normas ya conocidas, destacan:
- Tiempo de permanencia en el mirador
- Semáforos visuales
- Sistema de turnos

Para calmar las quejas de los vecinos, estos tendrán una especie de «Vía Verde». Es decir, los residentes con domicilio fiscal en los barrios históricos tendrán derecho a una tarjeta especial que les permitirá «saltarse» la cola y alargar el tiempo de contemplación hasta 20 minutos.
También nos hemos enterado de que quien incumpla las nuevas normas, sobre todo si ignora las señales luminosas, los torniquetes se bloquearán temporalmente y el usuario tendrá que pagar una multa, la TOEEC (Tasa de Ocupación Excesiva del Espacio Cénico) , de 15 euros, que se destinará a la limpieza diaria de los miradores equipados con esta tecnología.
Las primeras pruebas empiezan hoy mismo, 1 de abril, con la ciudad dividida en opiniones, entre quienes aplauden y quienes lamentan esta medida que restringe severamente las libertades individuales de cada uno.
Este artículo es una broma de Lisboa Secreta. Esperamos que te haya gustado leerlo tanto como nosotros nos hemos divertido escribiéndolo 😁
¡Feliz Día de los Mentiras!