Visitar el interior del emblemático faro a la entrada del estuario del Tajo ya no es un sueño: el Bugio, que durante mucho tiempo solo permitía visitas una vez al año, ahora desvela todos sus secretos a quienes hacen esta travesía.
De las dos propuestas que ofrece la empresa Vá Bugiar!, elegimos el paseo en barco más largo, que sale de la Marina de Cascais, pasa junto al faro de Santa Marta y tarda unos 40 minutos hasta atracar directamente en la estructura circular de piedra más misteriosa que hay a las puertas marítimas de la capital, rodeada por las aguas del Tajo, en el faro del Bugio.
De fortaleza defensiva a bodega de vinos generosos

Aunque hoy en día se le conoce por su faro, este edificio nació con un propósito diferente.
La estructura original se construyó como una fortalezamilitar, pensada para proteger la ciudad de Lisboa, y se bautizó oficialmente como Fuerte de São Lourenço da Cabeça Seca.
La primera construcción en este lugar data de 1601, pero la construcción de la fortaleza definitiva no comenzó hasta décadas más tarde, en 1643, por orden directa de D. João IV. El proceso resultó largo y complejo, y requirió 14 años de obras hasta su finalización en 1657.
El origen de su nombre común se basa en una explicación curiosa; según la tradición oral, quien avistaba el fuerte a lo lejos solo se fijaba en la torre central que se alzaba, lo que recordaba a la imagen de una vela encendida. La asociación con la palabra francesa«bougie»(vela) acabó dictando el término que bautizó el lugar para siempre.
Descubre esta y otras curiosidades sobre el Bugio en este increíble viaje por la Línea de Cascais hasta el faro.

Debajo de la torre y del patio central, las antiguas galerías oscuras y húmedas del fuerte esconden una sorpresa. El espacio funciona como una bodega improvisada, donde reposan varias barricas de madera con vinos generosos (licorosos y muy parecidos a los moscateles) que maduran en este ambiente aislado, lo que convierte a esta bebida en un producto exclusivo, con un precio de medio litro que llega a los 250 euros (en una de las reservas).
La casa del farero y las huellas del tiempo

Al subir los escalones interiores de piedra, el recorrido te lleva a las antiguas estancias que garantizaban el funcionamiento continuo del equipo de señalización marítima.
Sin embargo, la casa del farero contrasta mucho con la solidez exterior del fuerte. El interior está muy deteriorado, con el estuco caído dejando al descubierto los muros de soporte, maderas desgastadas y cintas de señalización que impiden el paso en algunas estancias dañadas.
Hay otras estancias y zonas abiertas que puedes visitar en el Faro del Bugio, como una pequeña capilla o toda la zona de alrededor (que es enorme). ¿Vas a hacer este viaje?
A pesar del desgaste estructural de las viviendas de quienes antaño habitaron allí, la imponente fortificación circular sigue firme frente al oleaje, manteniendo su papel centenario como centinela de piedra en la confluencia de las aguas.
Información útil:
Dirección: Santa Marta + Bugio en la Avenida Marginal (tienda CORAL BOATS, puerto deportivo de Cascais, pabellón 1); Bugio (tienda Aquastart, Praia da Torre, tienda C14)
Horarios: fines de semana
Entradas: en Fever (Santa Marta + Bugio o solo Bugio)