La realidad del transporte ferroviario en Portugal es diferente a la de otros países europeos, ya que la alta velocidad aún no ha llegado al país. Aunque hay algunos proyectos en ciernes, ha surgido una propuesta muy ambiciosa en relación con la red Starline.
Según Euronews, el revolucionario proyecto, denominado Starline, fue presentado por el think thank 21st Europe y pretende conectar 39 destinos europeos en una especie de sistema de «metro». En este escenario, Lisboa y Milán estarían unidas sin necesidad de avión.
El mapa también abarca otros países como Ucrania e incluso Turquía. Sin embargo, no parece que vayamos a poder disfrutar pronto de una infraestructura así, ya que, de ser factible, la previsión es que esté construida para finales de siglo.

Una breve mirada a Starline
Hoy en día, viajar por Europa es más fácil que nunca gracias a los vuelos de bajo coste. Sin embargo, ¿se imagina un futuro en el que pueda llegar a España e Italia en «metro»?
Concebido como un metro [Starline ] cambia la forma en que los europeos ven su propio continente: no como un conjunto de capitales distantes, sino como una red única y rápida, donde todas las conexiones, ya sean para personas o mercancías, son fácilmente accesibles», afirma 21st Europe, citada por Euronews.
¿Cómo funcionaría la red europea de metro?
Además de la inigualable dimensión transfronteriza del proyecto, destacan otras características, como:
- Trayectos de entre 300 y 400 kilómetros
- Cabinas sin clases, en función de las necesidades, como: zonas tranquilas para los que necesitan trabajar y zonas familiares
- Diseño azul inspirado en los colores de la bandera de la Unión Europea
- Se presenta como una solución medioambiental, ya que una línea de alta velocidad puede producir hasta un 90% menos de CO₂ en comparación con los vuelos cortos.

Viabilidad de este ambicioso proyecto?
Un proyecto con una esencia tan ambiciosa plantea algunas dudas sobre su posible viabilidad. Sin embargo, 21st Europe explica a Euronews que cree que podrá hacerse realidad a finales de siglo.
Para que funcione, serán necesarias grandes inversiones, así como acuerdos laborales armonizados, normas técnicas y reglamentos de seguridad, además de la colaboración de los gobiernos y países implicados.