El histórico Lago Tejo ha vuelto a la Avenida da Liberdademás bonito y «arreglado» que nunca.
El icónico lago lisboeta, uno de los rincones más emblemáticos de la capital, ha sido objeto de una profunda rehabilitación y por fin ha reabierto al público.
Entre las novedades, se ha cambiado la iluminación y ahora es más seguro, pero se ha prometido que las obras en la zona no se quedarán ahí.
Un hito histórico de Lisboa

Si sueles bajar por la Avenida da Liberdade, seguro que ya te has dado cuenta de las diferencias.
Y es que el famoso Lago Tejo, construido originalmente en 1780, ha sido «devolvido» a la ciudad tras una profunda intervención, lo que ha convertido este espacio en un lugar más conservado y seguro.
Entre las principales mejoras, destacan las visibles mejoras en su estado de deterioro, además del refuerzo de las paredes del lago, que ha eliminado las conocidas y constantes filtraciones.
Para prevenir accidentes, la profundidad máxima del lago es ahora de 60 centímetros, y además este canal cuenta con una moderna iluminación subacuática, lo que crea un nuevo impacto estético por la noche.

También la valla metálica, el bordillo de piedra y el propio revestimiento del lago han sido totalmente sustituidos o rehabilitados, teniendo en cuenta el estado de deterioro en el que se encontraban.
El proyecto de rehabilitación del Lago Tejo también incluyó trabajos de conservación y restauración de la estatua de la parte superior, así como la recuperación de la pasarela peatonal adyacente.

¿Qué le depara el futuro a la Avenida da Liberdade?
Si el nuevo Lago Tejo ya invita a hacer una parada en medio del tráfico y el bullicio del centro de Lisboa, los planes para la arteria principal de la capital no se quedan ahí.
Esta remodelación se considera el primer paso hacia una intervención urbana más amplia; recordamos la última intervención en la rotonda del Marqués de Pombal, unos metros más arriba, para devolver el color y la belleza a este espacio, de por sí gris y poco atractivo visualmente.

El alcalde afirmó que esta ha sido solo la primera fase de un proyecto que se prepara para acondicionar todos los laterales de esta lujosa avenida lisboeta, siempre con la intención de respetar su pasado.
Hasta allí, la verdad es que el sonido del agua ha vuelto a fluir en el corazón de la ciudad, devolviendo a la Avenida da Liberdade uno de sus paisajes más característicos.