En las fotos, ¿se ve un barco al fondo? Sí, es el portacontenedores británico Tollan y está boca abajo en medio del río Tajo, tras un accidente en la brumosa mañana del 16 de febrero de 1980, cuando colisionó con el carguero sueco Barranduna.
El trágico accidente, en el que murieron cuatro de los 16 tripulantes , fue causado por la densa niebla de aquella mañana lisboeta y la supuesta sobrecarga del Tollan, que sufrió una brecha en el casco y se hundió frente al Terreiro do Paço, donde permaneció casi cuatro largos años, hasta el 2 de diciembre de 1983.

De tragedia a atracción turística
Tras el naufragio, el casco del Tollan fue dado la vuelta y flotó a orillas del Tajo durante varios años, convirtiéndose rápidamente en una fuente de interés para los visitantes de la capital portuguesa.
Su fama fue tal que la palabra «tolan» (con una sola «l») entró rápidamente en la vida cotidiana y en el humor lisboeta, adquiriendo el significado de «varado», entre otros muchos usos en letras de canciones y chistes.
Por ejemplo, las cenas de solteros pasaron a llamarse «cenas Tollan», e incluso un restaurante dio su nombre al famoso portacontenedores, el Restaurante Tolan de la Rua dos Remédios (que aún existe) , en el típico barrio de Alfama.

El legado del Tollan a Lisboa
El Tollan estuvo varado en el Tajo durante casi cuatro años, con varios intentos de sacarlo sin éxito debido al tamaño del barco y al hecho de que no había recursos adecuados en Portugal para una operación de tal envergadura.
Auténtico fenómeno social en la Lisboa de los años ochenta, su presencia en nuestras aguas empezó a suponer un peligro para la navegación, con un accidente de un transbordador lisboeta el primer año.
Hubo que esperar hasta diciembre de 1983 para que una gran grúa flotante de una empresa alemana diera la vuelta al barco y lo remolcara hasta las orillas del Tajo (Poço do Bispo ) para ser desmantelado, despidiéndose así del hito fluvial original de la ciudad. Se dice que esta gigantesca operación logística costó casi un millón de dólares.
La historia de este naufragio en medio del río Tajo fue algo más que un «acontecimiento». Resultó ser un retrato de la vida en las grandes ciudades, donde la resistencia y el humor nacionales se convirtieron, en cierto modo, en una referencia cultural inolvidable.
¡No te lo pierdas! ¡Síguenos en Facebook,Instagram y ahora también en WhatsApp!