El Príncipe Real sigue marcando el ritmo del día y de la noche en Lisboa. Entre calles flanqueadas por edificios históricos y el constante murmullo de las conversaciones en la puerta, los locales clásicos de la capital buscan formas de evolucionar.
Eso es lo que le pasó al icónico Pub Lisboeta, que fue prácticamente remodelado por el mismo grupo al que pertenece Mercearia Pachecas.
Sin embargo, el arte de servir bien, la simpatía y la maestría del barman Bruno Costa, que nos sirvió unos cócteles sencillos, clásicos, pero extremadamente bien «mezclados», siguen formando parte del ADN de este bar.
¡Eso fue lo que fuimos a comprobar, además de «probar» otras delicias!
La historia del Pub Lisboeta

Inaugurado en 2014, este local nocturno ha sabido forjarse su propio legado, destacando por su ambiente oscuro y marcadamente industrial.
En este barrio de Lisboa, el Pub Lisboeta era —y quiere seguir siendo— un clásico lugar donde parar a tomar una copa al final del día o, simplemente, picar algo a la hora del almuerzo o por la tarde; por la noche, los cócteles del mixólogo Bruno son imprescindibles.
Vera Black y Sara do Ó, dos de las responsables de esta «actualización», asumen la misión de preservar el famoso legado, al tiempo que le añaden las exigencias de los nuevos clientes:
Lo que vas a encontrar en el nuevo Pub Lisboeta

El nuevo «Pub Lisboeta» luce un aspecto renovado, con un ambiente más abierto y acogedor, y ahora también ofrece otro tipo de propuestas gastronómicas.
Empezamos por el menú del día, que incluye almuerzos y tapas para compartir, además de los ya conocidos cócteles que siempre han hecho de este local un referente en Lisboa, en una carta firmada por un rostro muy conocido, Bruno Costa, quien fue una de las grandes apuestas de la nueva dirección para «resucitar» uno de los mayores iconos de la capital.

En cuanto a las delicias, no podemos dejar para el final lo que más nos gustó: la enorme empanada de cozido a la portuguesa de Bitas, sin duda alguna la más deliciosa que ha pasado por nuestras papilas gustativas.
Este fue el plato que acaparó toda nuestra atención. Esta atrevida reinterpretación de una receta clásica nacional presenta un relleno jugoso y denso, envuelto en una masa crujiente. El generoso tamaño y el sabor refinado justifican nuestra reacción:

Inspirándose en los clásicos de nuestra cocina tradicional, pero no solo en eso, en el Pub Lisboeta también encontrarás tablas de quesos y conservas, croquetas, tartar de ternera, pinsas e incluso ostras, entre otros aperitivos muy sabrosos.
En cuanto a los postres, que también probamos, destaca la especialidad de la casa, el cóctel Tiramisú, en el que fue una delicia mojar los Ladyfingers (palitos de champán) en el café cubierto de nata montada.

Información útil:
Dirección: Rua D. Pedro V, 63 (Príncipe Real)
Horario: de martes a domingo, de 12:00 a 02:00