A partir de agosto, el Chiado empezará a quedarse sin coches aparcados en sus calles más céntricas. Según ha adelantado Mensagem de Lisboa, el Ayuntamiento de Lisboa (CML) va a eliminar unas 46 plazas de aparcamiento de la calle Garrett, la calle Nova do Almada, la Calçada do Sacramento, la calle Anchieta y parte de la calle Serpa Pinto, devolviendo ese espacio a los peatones.
¿Qué calles van a cambiar?

Según lo que ha averiguado Mensagem de Lisboa, se prohibirá aparcar en la calle Garrett, la calle Nova do Almada, la Calçada do Sacramento, la calle Anchieta y en una parte de la calle Serpa Pinto. En la calle Ivens, solo se podrá aparcar en un lado. El tráfico seguirá circulando por todas estas calles, excepto por la calle Anchieta, que quedará totalmente libre de coches. Las obras, según el periódico, empezarán ya a principios de agosto.
Más espacio para caminar
Las cifras concretas del plan: la calle Garrett ganará un 40 % más de espacio peatonal respecto a la situación actual, junto a la iglesia, en una zona de sombra. En el resto de calles, el aumento de espacio para los peatones ronda el 27 % en la calle Nova do Almada, el 32 % en la calle Ivens y el 27 % en la calle Serpa Pinto.
¿Cómo se va a llevar a cabo?
La intervención empezará con soluciones de urbanismo táctico: pintadas en el pavimento que imitan el diseño de la acera portuguesa de las aceras actuales, y más mobiliario urbano para marcar la separación entre la acera y la calzada. Solo después, según te asegura el Ayuntamiento a Mensagem de Lisboa, se llevará a cabo la ampliación definitiva de las aceras que se está construyendo.
El contexto, que viene de hace tiempo
Según Mensagem de Lisboa, el proyecto, bautizado como «Viva a Rua», surge de unos estudios encargados por el Ayuntamiento de Lisboa a tres empresas, que revelaron que por la calle Garrett pasan a diario unas 20 000 personas a pie, frente a solo 4 000 coches —además de que hay 1 200 plazas disponibles en aparcamientos públicos subterráneos cercanos. El periódico también cita al vicepresidente del Ayuntamiento, Gonçalo Reis, que justifica la intervención por el desequilibrio entre el uso actual de las calles y la infraestructura existente, y aboga por un enfoque gradual en lugar de «soluciones bruscas e impositivas».
«Mensagem de Lisboa» también recuerda que, en 2020, el entonces alcalde Fernando Medina había anunciado una Zona de Emisiones Reducidas (ZER) para el Chiado y la Baixa, que prometía eliminar por completo el tráfico de coches en estas zonas —un plan que acabó abandonándose con la pandemia. Según el periódico, el actual equipo de gobierno, liderado por Carlos Moedas, está preparando medidas similares, aunque menos radicales, para otras zonas de la ciudad, como Belém y Príncipe Real.
A veces, encontrar las novedades de Lisboa Secreta en Internet es como buscar una aguja en un pajar. ¡Ya no! Márcanos como«Fuente favorita».