Erigido en una pequeña isla rocosa en medio del río Tajo, en el municipio de Vila Nova da Barquinha, el castillo de Almourol es uno de los símbolos más emblemáticos de la presencia de la Orden de los Templarios en Portugal. Es uno de los monumentos más fotogénicos del país, con unas vistas que te dejan sin aliento. Para llegar hasta allí, solo hay una forma posible: cruzar el río en barco, ya que no hay ningún puente ni camino a pie hasta la isla.
Un castillo con raíces mucho más antiguas que los templarios

Los orígenes de Almourol son más antiguos de lo que su fama templaria deja entrever. Hay quien sostiene que la isla estuvo ocupada por un castro lusitano o prerromano, y los restos romanos encontrados en el lugar sugieren una presencia aún más antigua.
Tras su reconquista, la zona fue entregada a la Orden de los Templarios, los monjes guerreros fundados en 1118 para proteger a los peregrinos que se dirigían a Jerusalén. Fue esta orden la que reconstruyó la fortaleza, dotándola de las características típicas de la arquitectura templaria (planta cuadrangular, torre del homenaje), y las obras se terminaron hacia 1171. En esa época, Almourol desempeñaba un papel estratégico fundamental: ayudar a proteger Coimbra, que por entonces era la capital del reino.
Con la extinción de la Orden de los Templarios en el siglo XIV, el castillo pasó a manos de la Orden de Cristo y fue cayendo progresivamente en el olvido, un olvido agravado por el terremoto de 1755. No fue hasta el siglo XIX, con el movimiento romántico, cuando Almourol volvió a llamar la atención, y fue declarado Monumento Nacional en 1910. Ya en el siglo XX, llegó a convertirse en la residencia oficial durante el Estado Novo, tras las obras realizadas entre las décadas de los 40 y los 50.
La leyenda de amor y traición que ha atravesado los siglos
Como cualquier buen castillo medieval, Almourol también tiene su leyenda. Se cuenta que la hija de un emir morisco se enamoró de un caballero cristiano y le reveló los secretos para acceder al castillo. Confianza que él traicionó, utilizando esa información para preparar un ataque por sorpresa. Ante la derrota, padre e hija prefirieron tirarse desde las murallas antes que rendirse al enemigo. Es este tipo de historia la que aún hoy alimenta el aura misteriosa de la isla.
Cómo visitar el castillo de Almourol

La travesía se hace desde el muelle de Almourol, justo al lado del castillo, sin necesidad de reserva previa, y el billete se compra directamente en la embarcación. También puedes embarcar en el muelle D’El Rei, en Tancos, para dar un paseo fluvial más largo por el Tajo, con parada en la isla; esta opción suele requerir reserva previa, sobre todo para grupos.
Horario de verano (de marzo a septiembre): todos los días, de 9:30 a 13:00 y de 14:30 a 18:30
Última travesía: 40 minutos antes del cierre
La entrada también te da acceso al Centro de Interpretación Templario de Almourol (CITA), en Vila Nova da Barquinha, dedicado a la historia templaria relacionada con el castillo.
Al estar rodeado de agua corriente, el acceso al castillo siempre depende de las condiciones meteorológicas y del río, y puede interrumpirse en cualquier momento por motivos de seguridad.
Información útil
Ubicación: Islet del río Tajo, Vila Nova da Barquinha, distrito de Santarém. Distancia desde Lisboa: aproximadamente 1 h 30 min en coche
Acceso: solo en barco, desde el muelle de Almourol (sin cita previa) o desde el muelle D’El Rei, en Tancos (con cita previa, para grupos)
Horario (verano, marzo-septiembre): 9:30- 13:00 y 14:30-18:30, todos los días
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