Lejos del turismo de masas de las Cícladas, hay un pequeño pueblo en el Algarve que sigue conquistando a quienes buscan el mismo paisaje a un precio mucho más asequible. Burgau, en el municipio de Vila do Bispo, es conocido como la «Santorini portuguesa» y sigue en el punto de mira de viajeros y creadores de contenido que buscan destinos auténticos y (todavía) poco masificados.
Un pueblecito de pescadores que parece sacado de las Cícladas

Situada en el municipio de Vila do Bispo, distrito de Faro, y dentro de la parroquia de Budens, Burgau es un antiguo pueblo pesquero que sigue viviendo al ritmo del mar. Las casas blancas con contraventanas azules, dispuestas en terrazas sobre el acantilado, y la arena dorada que contrasta con el azul turquesa del Atlántico explican la comparación habitual con Santorini.
El pueblo tiene su origen en una antigua pesquería de atún, que ya existía en el siglo XVI. En el siglo XVII, ya durante el reinado de D. João IV, se construyó una fortaleza para proteger el pueblo, que sustituyó a una torre de vigilancia más antigua. Aunque el turismo ha cobrado importancia en la economía local, Burgau sigue siendo, en esencia, un pueblo de pescadores: es habitual ver llegar los barcos al atardecer y que el pescado vaya directamente a los restaurantes del pueblo.
Qué hacer en Burgau

Además de fotografiar las casas, la playa de Burgau es el gran punto de interés del pueblo: tiene unos 350 metros de longitud, arena dorada, aguas tranquilas y está rodeada de acantilados. Se considera una de las playas más familiares del Algarve occidental.
Con la marea baja, merece la pena explorar las pozas que se forman entre las rocas, una actividad conocida como «rock pooling», ideal para observar cangrejos, caracolas y pececitos, sobre todo con niños (solo hay que mantenerte alejado de los acantilados del lado este, que son inestables).
Si te gusta caminar, las estrechas callejuelas del pueblo invitan a dar un paseo tranquilo, y la zona también sirve como punto de partida para rutas costeras hacia Praia da Luz o Salema. En la mesa, los platos de pescado fresco y marisco siguen siendo la mejor razón para quedarte más tiempo. El aperitivo de almejas o el choco frito son pedidos habituales en los restaurantes locales.
Información útil
Ubicación: Parroquia de Budens, municipio de Vila do Bispo, distrito de Faro
Distancia desde Lisboa: unos 310 km / aproximadamente 3 horas en coche por la A2 y la A22
Distancia desde Lagos: unos 25 minutos en coche
Distancia desde Sagres: unos 23 km / 20 minutos en coche
A veces, encontrar las novedades de Lisboa Secreta en Internet es como buscar una aguja en un pajar. ¡Ya no! Márcanos como«Fuente favorita».